domingo, 10 de febrero de 2013

EGIPTARUM

CAPITULO I LA COMPUERTA
Se llama Jake y es un famoso arqueólogo .Es dueño de un museo en Egipto; es un museo de: faraones, pirámides, etc. Justo en dos horas va a inaugurar otro. Está revisando todo el museo para que en la inauguración esté en orden -Ya casi lo termino de revisar- piensa Jake, mientras se apoyaba en una pared de pintura azul claro donde se halla pegado, dentro de una vitrina, un cartel en el que salían los nombres de todos los faraones de Egipto. Jake se fija en Tutancamón, Cleopatra, Keops, Ramsés (hay once Ramses).Todos estos son famosos, pero también se fija en Hatsepsut, la primera faraón.


CAPITULO 2 PASADIZOS
De repente la pared cede y Jake cae, aunque se da cuenta que esta vuelve a su sitio -¡Era solo una trampa¡-(quizá de su enemigo Kutaen). Se da cuenta de que está al lado de una pirámide subterránea -¡llegaré a ser más famoso aún¡ .Cuando intenta salir no puede (no hay salidas cerca). Es cuando ve un cartel escrito en egipcio que pone:

 (traducido) Si a casa quieres ir, la tumba debes abrir (Jake sabe leer egipcio) Empieza a buscar la entrada y al cabo de un rato activa un mecanismo que abrió un pequeño pasadizo por el que pasa gateando .Está gateando durante horas hasta que llega a una cámara, medianamente grande, en la que hay tres caminos: en uno sale Ra, dios del sol; en otro Osiris, dios de los muertos y en el último Anubis, dios de las momias y faraón del más allá.

 CAPITULO 3 LAS MIL Y UNA TRAMPAS
Jake piensa: -si elijo Ra saldré de la pirámide, pero sin cumplir mi objetivo; si elijo Osiris seguramente moriré y si elijo Anubis me llevará con las momias, eeeemmm. ¡Claro, elijo Anubis!- Jake se va por el camino de Anubis. Al cabo de unos minutos encuentra una puerta, pero está cerrada y sin querer activa una de las mil trampas traicioneras de esos lares.

Gracias a la roca la gran y pesada puerta se abre; con gran desilusión ve que está vacía, sin nada más que telas de araña. También observa otra puerta de las mismas características que la anterior, pero con unos escritos sobre hazañas del faraón Ptolomeo. Para llegar a la tumba de este faraón hay que hacer lo contrario de lo que harías. Entonces Jake piensa: -Ahora examinaría la sala, entonces… ¡Saldre de la sala! Exclama Jake. Sale y cae por un gran agujero. Él piensa: Cómo he podido caer en el truco. Pero al final del pozo se da cuenta de que se había equivocado, allí hay una gran puerta que parece la sala del faraón.

CAPITULO 4 ¡SORPRESA!
Con gran ilusión intenta abrirla, pero no puede. Piensa que si con las manos desnudas no puede debe haber algún mecanismo, palanca o algo por el estilo. Examina la sala de arriba a abajo y encuentra un trozo de lapizlazuli en el que está grabado el ojo sagrado de Horus. La misma marca que la de la puerta. Jake las hace encajar y la puerta se abre. La sorpresa de Jake es impresionante. No hay un sarcófago, ni regalos para el viaje al más allá del faraón, ni otra sala. Lo que hay es…
¡Un trozo de la imaginación de un niño que ahora mismo sueña esto que le impulsa a ser arqueólogo de mayor!

No hay comentarios:

Publicar un comentario